No se le conocen milagros, al menos documentados pero es sin duda la imagen más querida por el pueblo de Jaén, la de Nuestro Padre Jesús Nazareno "El Abuelo".
Desde que tengo uso de razón siempre en mi familia se ha tenido gran devoción a esta imagen, no sé si era por que vivía en el barrio de La Merced, donde ha estado varios años y todas las madrugadas pasaba por la casa donde vivía o por otro motivo. Lo cierto es que en casa era muy habitual bajar a la Catedral en vísperas de Viernes Santo para realizar el besapié o siempre al pasar por su templo ir a verle.
Creo que eso ha pasado de padres a hijos y que en la actualidad perdura por que la imagen de Nuestro Padre Jesús "El Abuelo" es algo que te llama y que de alguna manera te obliga a buscarle y a contarle nuestros problemas y le invocamos para que nos pueda ayudar.
Aquí os dejo una breve referencia histórica sobre esta imagen:
La leyenda de su origen
Cuenta la historia que un día del año 1590, un anciano apareció en las puertas de una caserío situado en las inmediaciones del Puente de la Sierra. Unas versiones dicen que fue en este lugar, llamado popularmente la “Casería de Jésús”; otras lo sitúan en un viejo cortijo cerca del Barrio de la Merced estando ubicado en la actual Calle de Jesús.
La familia que habitaba la casa dio cobijo al anciano; éste, compartiendo cena con ellos se percató de la existencia de un gran tronco que utilizaban como banco y dijo: “qué buen nazareno saldría de este tronco”. Les pidió que se lo dieran porque deseaba tallar la imagen de Jesús como muestra de agradecimiento a la hospitalidad que le habían ofrecido.
La familia accedió a su petición y, el anciano les dijo que no saldría de su habitación hasta haberlo terminado, que no se preocuparan ni le interrumpieran. Pasados dos días, comenzaron a preocuparse al ver que no salía y se mostraban sorprendidos porque el anciano no les pidiera ningún tipo de instrumento para realizar su labor; al tercer día, decidieron entrar en la habitación, donde vieron que la puerta estaba abierta y, sigilosos y temerosos entraron y se quedaron perplejos ante lo que estaban contemplando: “una imponente imagen de Jesús cubierta solo por un sudario, con el cuerpo encorvado, la expresión de angustia mirando al suelo, las heridas y la impactante sensación de dolor que transmitía el Nazareno…”. Junto a él, había una nota que decía: “A través de esta imagen, amarle con todo el corazón, en la seguridad de que nunca os abandonará”. El matrimonio buscó al anciano pero fue imposible hallarlo.
Desde entonces fueron numerosas las peregrinaciones al caserío para contemplarlo. A la muerte de la familia fue trasladado al Convento de los Carmelitas Descalzos donde se convirtió en una imagen tremendamente venerada. Nacía así, el mito del Abuelo.
Referencias históricas
Algunos datos históricos dicen que el origen del Abuelo se encuentra en la construcción del Convento de los Carmelitas Descalzos” y en su deseo, muy característico de esta Orden, de dar culto a Jesús Nazareno. Con la ayuda de algunos labradores del barrio, se recogieron limosnas y aportaciones para poder adquirir una imagen. Aunque se desconoce el nombre del escultor que lo talló, algunas fuentes afirman que pudo encargarse al taller de Sebastián de Solis (se observa cierto parecido con el Cristo del Calvario que procesiona el Viernes Santo en la capital, tallado por dicho escultor).
En el año 1588, el canónigo Juán Pérez de Godoy cedió unos huertos, cuatro casas y un molino de aceite, situados en el Arrabal de Santa Ana, en las inmediaciones de la Puerta de Granada de la ciudad de Jaén. Quería construirse una iglesia y un convento bajo el proteccionismo del obispo Francisco Sarmiento de Mendoza (1580-1595). Con el apoyo del “Concejo de la ciudad” se levantó la Iglesia y se colocó en su capilla mayor la imagen de Jesús, el 3 de febrero de 1619.
Sea cual fuere su origen, leyenda, tradición o historia, queda constancia histórica de que a finales del s. XVI nace el mito de Nuestro Padre Jesús, “El Abuelo de Jaén”.
A lo largo de la historia la gran devoción por el Abuelo se remonta al siglo XVI, como se citaba anteriormente; en una fecha por determinar comprendida entre 1588 y 1594, se fundó una cofradía para rendirle culto conocida, en sus inicios, como “Cofradía de Santa Elena”, de “las Cruces” o de “los Nazarenos”, que procesionaba al alba del Viernes Santo. En dicha fundación intervino Juan Orozco de Godoy, Familiar del Santo Oficio.
La admiración por “El Nazareno del Santo Reino” llegó a la figura del Capitán Lucas Martínez de Frías (1616-1677), jiennense emigrado a Perú; en su testamento otorgó a su hermano, Diego de Frías Montemayor, una herencia de 2.000 pesos de plata para la construcción de una capilla a Jesús y para alumbrarla con una lámpara de plata. Los trabajos de construcción comenzaron en 1687, aunque no tardaría en agotarse el legado del Capitán Frías por lo que se buscó financiación en el Ayuntamiento, la cofradía e incluso se celebraron varias corridas de toros para recaudar el dinero necesario. El 31 de julio del año 1717 se inauguraba la capilla donde se colocó al Abuelo, dentro de su Camarín.
Tras casi un siglo de esplendor, las desamortizaciones de 1811 y 1821 ordenaron el cierre del convento que pasaría a convertirse en el “Colegio Militar de Cadetes y viviendas militares”, aunque se respetó la que se llamaría, por entonces, Iglesia Auxiliar del Sagrario, manteniendo el culto al Abuelo. Gracias a la intervención de Fernando VII se logró reabrir el convento, pero en 1835 con la desamortización de Mendizábal se cerró definitivamente, para transformarse en el “Cuartel del Regimiento Provincial de Murcia”.
En 1849 el edificio fue vendido al Conde de Humanes, que lo dividió en siete fincas, disponiendo en el núcleo central del antiguo convento su casa señorial. A la Iglesia y Capilla de Jesús se les añadió un cuerpo en la fachada y se colocaron tabiques, para terminar por convertirlo en casa de vecindad, donde se instalo la Comandancia de la Guardia Civil. En 1926 se transformó en casa de vecinos. Al no demolerse, por suerte, la Iglesia y Capilla quedaron integradas aunque ocultos en aquel caserón.
A partir de 1960 comenzaron los trámites para demoler el edificio, solo se consiguió acabar con el edificio conventual que desapareció definitivamente, en 1979.
Ante tan preocupante situación, el Instituto de Estudios Giennenses y el Consejo Local del Patrimonio Histórico-Artístico, iniciaron una campaña de concienciación (1977-1988) para evitar la demolición y lograr su restauración. Así pues, el 25 de abril de 1980, el Ministerio de Cultura inició los trámites para su declaración como Monumento Histórico-Artístico.
En el año 2000, el Ayuntamiento comenzó a tramitar su expropiación y, en 2003, la Junta de Andalucía lo declaró “Bien de interés Cultural”. Entre los años 2000-2009 se rehabilitó y restauró. El 27 de noviembre del 2009 fue una fecha histórica para lo jiennenses: se produjo el traslado del Abuelo junto al resto de imágenes titulares de la cofradía. Tras haber pasado muchos años en la Iglesia de la Merced y, principalmente, desde mediados del siglo XX en la Catedral, 173 años después el Abuelo regresaba al Camarín, el sueño se había hecho realidad.
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