Hace un mes y algo falleció a causa de un fatal accidente una persona que solicitó ayuda a la asociación del Camino de Santiago, ya que quería que le acompañáramos para hacer la primera etapa del Camino Mozárabe de Jaén capital a Jamilena. Y es que Víctor Araque, que así se llamaba este profesor de educación física de un instituto de Jamilena, resultó ser un gran deportista y ser una persona muy querida tanto en Jamilena como entre su gente.

Araque como antes he dicho falleció en un accidente de tráfico en TAMBACOUNDA, Senegal cuando andaba por la calle y un coche en dirección contraria le atropella. Con Víctor viajaba su novia, que milagrosamente logró esquivar el accidente y solo tuvo rasguños. Lo peor vino después y es algo que yo como ser humano no llego a comprender. Víctor yacía en el suelo con un gran charco de sangre e inmóvil, llega una ambulancia y se lleva a los dos conductores del 4x4 que están leves y se pueden mover, y dejan tirado en la cuneta a Víctor, ante la impotencia de su novia que a pesar de los gritos y lloros no puede hacer nada ante la impasibilidad de los servicios sanitarios.

Tras esto, pasa una camioneta y como si fuese un perro, sin mantas o alguna sábana que tape a Víctor, lo suben y en vez de llevarlo a un hospital lo llevan a una comisaría. Tres horas después lo llevan a la morgue.

Ana, la novia de Víctor desde que llegó a Jaén viene denunciando el trato inhumano sufrido en Senegal por ser mujer tanto por parte de la gente como por parte de las autoridades y denuncia además que nadie les miraba la cara cuando ella les hablaba.

También Ana ha denunciado la poca ayuda y escasa sensibilidad por parte del Consúl General de España en Senegal, Ricardo García, en comparación de la ayuda, sensibilidad y humanidad que recibió por parte del cónsul de Francia.

Sinceramente y viendo otros casos de ciudadanos españoles en el extranjero, creo que si tenemos representantes al que les pagamos buenos sueldos y no son capaces de mostrar un poco de ética o de sensibilidad y más en este caso, cuando se trata de un accidente con resultado fatídico, me pregunto que es lo que tenemos que hacer para que esto no vuelva a ocurrirle a ninguna persona más. El cónsul, con todas estas pruebas que aporta la familia de Víctor Araque es para que se hubiera presentado como acusación particular y hubiera pedido explicaciones a las autoridades senegalesas desde el minuto uno.

Es incomprensible e inadmisible que el cónsul francés haya hecho más que nuestro representante en Senegal. Hay voces que hablan de que habría que cortar la ayuda humanitaria a Senegal por el trato hacia la mujer y sobre todo a las mujeres no musulmanas, pero creo que más que cortar lo que tendríamos chantajear a las autoridades senegalesas de que si quieren seguir recibiendo inversiones para causas humanitarias deben de responder con mejoras en la justicia, en la educación, mejoras en el sistema de trato de personas en causa de accidente y por supuesto mejoras en el trato a la mujer. Es una utopía que aquellos sanitarios que ayudaron a los conductores del 4x4 e hicieron caso omiso a Víctor, estén recibiendo ayuda española a través de la Secretaría de Cooperación Internacional. Creo que cuanto antes hay que mejorar el modelo de ayudas y exigir a los gobiernos que reciben esa ayuda que cambien su política.

Os pido que firmen la carta que han escrito la familia de Víctor Araque para que esto cambie, PETICIÓN.